El precio de la tabla es el total instalado: caldera, radiadores, toda la red de cañerías y la puesta en marcha, con IVA incluido. Parte en $3.400.000 para una casa de 50 m² y llega a $17.500.000 en una de 300 m². Es un precio desde: el cerrado sale de la visita, que no tiene costo.
El valor es el total instalado: la caldera mural mixta, los radiadores, toda la red de distribución, el control y la puesta en marcha. No es el precio del equipo ni de una parte del proyecto: es lo que cuesta dejar la casa calefaccionada y andando. El precio no sube en línea recta con la superficie, porque la caldera es prácticamente la misma en una casa chica y en una grande: lo que crece es la red y la cantidad de emisores.
| Superficie | Para qué casa sirve | Precio instalado con IVA |
|---|---|---|
| 50 m² | Departamento grande o casa chica de un piso | $3.400.000IVA incluido |
| 80 m² | Casa de un piso, dos o tres dormitorios | $5.380.000IVA incluido |
| 100 m²La medida más pedida | Casa familiar de dos pisos | $6.650.000IVA incluido |
| 120 m² | Dos pisos con cuatro dormitorios | $7.880.000IVA incluido |
| 150 m² | Casa grande, tres o más baños | $9.660.000IVA incluido |
| 200 m² | Casa amplia con zona de servicio | $12.480.000IVA incluido |
| 300 m²El tope de la tabla: más arriba se calcula en terreno | Casa muy grande o dos viviendas | $17.500.000IVA incluido |
Valores con IVA incluido, para La Serena, Coquimbo y Santiago, sin recargo por zona. La columna final es el total del sistema que instalamos nosotros —caldera, radiadores, distribución, control y puesta en marcha—, no el precio de una parte. Lo que va aparte, incluida la conexión del gas, está detallado más abajo, ítem por ítem. Segunda zona, con termostato y bomba de circulación independiente: $550.000. Todos estos precios son desde: el precio cerrado sale de la visita, que no tiene costo.
Y dos cosas más, dichas antes de que aparezcan en obra. No instalamos equipos comprados por el cliente: vendemos el sistema instalado, en un solo precio, porque así respondemos por el equipo y por el montaje al mismo tiempo. Y el valor de la tabla es desde: supone una casa de trazado razonable, y lo que mueve el número final es por dónde puede pasar la cañería, dónde queda la caldera con su salida de gases y cuántos muros ya terminados hay que intervenir. Eso se ve en la visita, y la visita no tiene costo.
Es el mismo cálculo del presupuestador de calefacción central. El valor incluye la caldera instalada, los radiadores y toda la distribución, con IVA. Es el valor de referencia para un trazado normal: el precio cerrado sale de la visita.
Solo la superficie que quieres calefaccionar. Si vas a dejar fuera la logia o el quincho, no los sumes.
La caldera es mixta: además de calefaccionar entrega el agua caliente de la casa. Mientras más baños puedan usarse a la vez, más caudal tiene que dar.
Dos zonas es cuando quieres controlar por separado, por ejemplo el primer piso y el segundo. Lleva termostato y bomba independiente.
En Chile se le dice radiador a dos cosas distintas, y por eso mucha gente cotiza una y termina comprando la otra. Una es la estufa eléctrica de aceite que se enchufa, se mueve de pieza en pieza y calienta el ambiente donde está parada. La otra —la de esta página— es un emisor conectado por cañería a una caldera: no se enchufa, no se mueve y no es un artefacto suelto.
El radiador de agua caliente es una pieza de un sistema. La caldera calienta agua, una bomba la hace circular por una red que recorre la casa, y cada radiador entrega ese calor al recinto donde está montado. Cierras un radiador y el resto sigue funcionando; apagas la caldera y se apaga la casa entera.
La diferencia práctica está en el costo de operar. La estufa eléctrica entrega exactamente la energía que consume, y a los precios reales de la boleta chilena —del orden de $270 por kWh en la Región de Coquimbo y $236 en Santiago— calefaccionar una casa completa así no se sostiene en la cuenta de la luz. La calefacción central produce el calor de toda la vivienda desde un solo equipo a gas. Por eso una sirve para una pieza y la otra para una casa.
Si el presupuesto habla de caldera, ida y retorno, llaves termostáticas, purgadores y colector, estás mirando calefacción central por agua. Si habla de watts, enchufe y termostato incorporado, estás mirando un artefacto eléctrico que se compra en una tienda.
Porque los precios no son comparables. Un artefacto eléctrico se compra y se enchufa; una calefacción central es una instalación que interviene la casa completa, tiene proyecto, y se cotiza según los metros construidos, no por unidad.
La caldera es la misma en los dos casos. Lo que cambia es el emisor, y casi siempre lo decide el estado en que está el piso de tu casa.
El radiador responde rápido: en poco rato la pieza está tibia, y se regula uno por uno con su llave, así que puedes tener el living cómodo y los dormitorios de invitados cerrados. La losa radiante entrega un calor mucho más parejo y sin equipos a la vista, pero la losa completa tiene que calentarse antes de que se note: tarda horas en responder y rinde encendida de forma continua, no a tirones.
De ahí sale la regla práctica: si el piso ya está puesto y no se va a levantar, corresponde radiador. La losa radiante va embebida bajo el pavimento, así que ponerla en una casa terminada significa picar, resolver niveles, ejecutar una sobrelosa y reponer el piso. En obra nueva, antes del radier, la conversación es completamente otra.
En pesos la diferencia también es concreta: la misma casa de 100 m² sale $6.650.000 con radiadores y $8.100.000 con losa radiante. En 200 m² la brecha llega a $2.920.000.
Cuando estás construyendo, cuando el piso se va a cambiar igual, o cuando piensas pasar algún día a una bomba de calor: la losa trabaja con agua a baja temperatura y calza mejor con aerotermia que un radiador, que necesita agua más caliente.
Losa donde estás muchas horas seguidas —living, comedor, cocina— y radiadores donde el uso es intermitente y quieres temperatura rápida, como los dormitorios. Es lo que suele salir en una casa de dos pisos: losa abajo, radiadores arriba.
Apagar por sector. Cada radiador se cierra con su llave sin tocar el resto de la casa, y eso en una vivienda donde hay piezas que se usan poco cambia la cuenta del gas todos los meses.
La demanda se estima a razón de 100 kcal por hora y por metro cuadrado construido. Es la regla con la que trabajamos en obra y puedes revisarla tú mismo: una casa de 120 m² pide unas 12.000 kcal por hora, que divididas por 860 son cerca de 14 kW. Ese total se reparte recinto por recinto, y de ahí sale el tamaño de cada radiador, que es lo que define cuántos paneles van y de qué largo.
Es una estimación de partida, no un cálculo de proyecto. Una casa con mucho vidrio, cielos altos o sin aislación en la techumbre pide más que una casa compacta de la misma superficie. En la visita el número se ajusta, y recién ahí se convierte en precio cerrado.
La caldera mural que instalamos es mixta: calienta el agua de los radiadores y también la de las duchas, y cuando alguien abre una ducha el agua caliente tiene prioridad. Una ducha cómoda pide del orden de 9 litros por minuto, y cada baño adicional suma un 35% sobre esa base, porque nunca se abren todas las llaves a la vez pero sí dos o tres. Hay casas donde los metros calzan holgados con el equipo intermedio y son los baños los que obligan a subir de modelo.
Dentro de la línea ANWO Navien que instalamos, el equipo más grande es la 35/42, y ese es el tope. Con la regla de 100 kcal por hora y por m², una sola caldera cubre del orden de 300 m². Cuando la casa pide más calor que eso, o cuando los baños piden más caudal de agua caliente del que entrega la 35/42, corresponden dos calderas en cascada repartiéndose la carga. Ahí hay que calcular caudales, colectores, control y espacio de montaje. Eso ya no es una estimación de tabla: se resuelve en terreno.
Con una zona, toda la casa se regula desde un termostato. Con dos puedes tener el primer piso a una temperatura y los dormitorios a otra, o apagar un sector completo cuando no lo usas. La segunda zona lleva su propio termostato y una bomba de circulación independiente, y cuesta $550.000 con IVA incluido.
CyS lleva 20 años en ingeniería de climatización y electricidad, con 27 proyectos ejecutados en la zona norte de Chile. Entre ellos el Hospital Regional de Copiapó —electricidad y climatización, 5.880 m²—, el Hospital Comunitario de Diego de Almagro —climatización, 5.223 m²—, el Hospital de Ovalle, varios CESFAM y escuelas públicas. Son edificios donde el sistema tiene que estar funcionando el día que se entrega y todos los días siguientes.
En un hospital no se puede improvisar. Hay proyecto antes de empezar, hay una recepción al final y hay alguien revisando lo que se hizo. Ese es el estándar con el que trabaja el equipo, y no cambia porque la obra sea una casa de 100 m² en La Serena: es la misma gente, el mismo taller y la misma forma de dejar una instalación andando, aplicada a una obra más chica.
Eso no es un adjetivo, y por eso se puede revisar: tenemos taller propio de tableros y ductos, somos instalador autorizado ANWO —la marca de la caldera y los radiadores que ponemos— y somos contratista eléctrico. Esas tres cosas son las que explican qué estás pagando cuando pagas la instalación.
Tenemos taller propio de tableros y somos contratista eléctrico. Si tu caso pide un circuito dedicado para la caldera o mover un automático en el tablero, lo resuelve el mismo equipo que montó el sistema. Ese trabajo va aparte del precio de la tabla —está en la columna de lo que no entra—, pero lo hacemos nosotros: no hay que esperar a que aparezca alguien más para dejar el equipo con corriente.
Somos instalador autorizado ANWO, y la caldera y los radiadores que ponemos son de esa marca. El equipo y el montaje los responde la misma empresa: una sola contraparte, un solo número al que llamar si algo hay que revisar.
Más arriba está lo que entra en el precio y lo que no, ítem por ítem, y está dicho antes de que vayamos a tu casa. La visita sirve para ajustar el número a tu trazado, a tus muros y a dónde queda la caldera, no para enterarte a esa altura de qué faltaba.
Parte en $3.400.000 con IVA incluido para una casa de 50 m² y llega a $17.500.000 en una de 300 m². Una casa de 100 m² sale $6.650.000 y una de 150 m², $9.660.000. El valor es el total instalado: incluye la caldera mural mixta, los radiadores, toda la red de distribución, el control y la puesta en marcha. Es un precio desde, y el cerrado sale de la visita.
No, y es la confusión más común del rubro en Chile. El radiador de calefacción central es un emisor conectado por cañería a una caldera: no se enchufa y no se mueve de lugar. Lo que se vende en tiendas como radiador es una estufa eléctrica de aceite, un artefacto suelto para calentar una pieza. Por eso los precios de uno y otro no son comparables.
El radiador calienta rápido y se puede cerrar pieza por pieza; la losa entrega un calor mucho más parejo, pero tarda horas en responder y rinde encendida de forma continua. La regla práctica la marca el piso: si ya está puesto y no se va a levantar, corresponde radiador, porque la losa va embebida bajo el pavimento. En pesos, la misma casa de 100 m² sale $6.650.000 con radiadores y $8.100.000 con losa radiante.
La demanda se estima a razón de 100 kcal por hora y por metro cuadrado construido, y ese total se reparte recinto por recinto: cada radiador se dimensiona para el ambiente donde va. Una casa de 120 m² pide unas 12.000 kcal por hora, cerca de 14 kW. Es una estimación de partida que en la visita se ajusta según la aislación, los cielos y la superficie vidriada. Cuando la casa pide más calor del que entrega la caldera más grande que instalamos, corresponden dos en cascada, y eso se calcula en terreno.
Sí. La caldera mural que instalamos es mixta: calienta el agua de los radiadores y también la sanitaria, y cuando alguien abre una ducha el agua caliente tiene prioridad. Una ducha cómoda pide del orden de 9 litros por minuto y cada baño adicional suma un 35% sobre esa base. Por eso los baños pueden obligar a subir de caldera aunque los metros cuadrados calcen holgados.
Sí, y es el caso más común. El trazado de la cañería va por muro o por cielo falso, sin levantar pisos, que es justamente la ventaja del radiador frente a la losa radiante. Lo que queda por cuenta del cliente son las obras civiles: picados, tapado de cañerías y reposición de terminaciones.
Sí. Cada radiador lleva su llave y se cierra sin tocar el resto de la casa, algo que la losa radiante no permite con la misma facilidad. Si además quieres separar la vivienda en dos sectores con temperaturas distintas, la segunda zona lleva termostato y bomba de circulación independiente y cuesta $550.000 con IVA incluido.
Nuestro propio equipo. CyS lleva 20 años en climatización y electricidad y tiene 27 proyectos ejecutados en la zona norte de Chile, entre ellos el Hospital Regional de Copiapó, el Hospital Comunitario de Diego de Almagro, varios CESFAM y escuelas públicas. Tenemos taller propio de tableros y ductos, somos contratista eléctrico y somos instalador autorizado ANWO, que es la marca de la caldera y los radiadores que ponemos. Es el mismo equipo y el mismo estándar de una obra hospitalaria, aplicado a una casa.
No. La conexión del gas la ejecuta un instalador de gas autorizado, con su propia declaración, y va aparte de nuestra instalación. Nosotros montamos la caldera, los radiadores, la distribución y el control, y dejamos el equipo listo para que él lo conecte. La coordinamos con él, pero la fecha la pone su agenda, no la nuestra.
Ahí vive el estimador: pones los metros, los baños y cómo quieres que entre el calor, y calcula la caldera que te corresponde y desde cuánto parte el proyecto.
Calcular mi calefacción Servicio con precioLa otra forma de entregar el calor: cómo se compara con los radiadores y qué obra exige poner el circuito bajo el pavimento. Conviene mirarla si estás construyendo o el piso se va a cambiar igual.
Ver losa radiante Servicio con precioSi los radiadores ya están puestos y lo que falló es la caldera, el cambio tiene precio cerrado por modelo, con retiro del equipo antiguo y puesta en marcha.
Ver el recambio Guía técnicaQué exige una bomba de calor, con qué emisores se lleva bien y cuándo tiene sentido frente a una caldera a gas.
Leer la guíaCon la superficie construida, la cantidad de baños y tu comuna te decimos qué caldera te corresponde y desde cuánto parte el proyecto. Si quieres verlo tú mismo antes de escribirnos, el estimador de la guía de calefacción central hace el cálculo delante de ti. La visita para el precio cerrado no tiene costo.