La climatización de una obra no es instalar aires acondicionados: es diseñar y ejecutar el sistema que controla la temperatura, la humedad y la renovación del aire de un edificio completo. Cuando el mandante es una empresa, un hospital o un municipio, la partida se llama HVAC —calefacción, ventilación y aire acondicionado— y se licita como especialidad propia, con su proyecto, su memoria de cálculo, sus planos de ductos y su recepción.
La diferencia con el equipo que alguien compra para una casa es de escala y de responsabilidad. Aquí hay que calcular la carga térmica recinto por recinto, decidir qué tecnología resuelve mejor ese perfil de uso, dimensionar los caudales de aire exterior según la ocupación, trazar los ductos por un cielo que ya tiene bandejas eléctricas, sanitarias y rociadores, prever la alimentación eléctrica de cada unidad y dejar el sistema operando dentro de un plazo de obra que no espera a nadie.
Un proyecto completo de climatización profesional incluye habitualmente estos frentes:
Climatización propiamente tal —el equipamiento que enfría o calienta: sistemas VRV/VRF, chillers con fan coils o manejadoras, equipos split y multisplit para recintos puntuales, y bombas de calor cuando además hay que producir agua caliente. Ventilación mecánica —la inyección de aire exterior y la extracción que renuevan el aire y sacan calor, humo, olores o vapores de recintos que no pueden ventilarse por ventana. Extracción y presurización —campanas y extracción localizada en cocinas, laboratorios y talleres, y presurización de cajas de escalera para mantener la vía de evacuación libre de humo. Redes de distribución —los ductos, difusores, rejillas, dampers y compuertas que llevan el aire a cada recinto, más las tuberías de refrigerante o de agua según el sistema.
Climatización y electricidad son la misma conversación
Cada unidad exterior, cada bomba, cada ventilador de extracción y cada manejadora necesita alimentación eléctrica, protecciones dimensionadas y un espacio reservado en el tablero. Cuando la climatización y la eléctrica las ejecutan contratistas distintos, lo habitual es que aparezcan alimentadores que nadie dejó previstos, tableros sin espacio y equipos parados esperando energía. En CYS ambas especialidades son nuestras, se coordinan desde el proyecto y llegan juntas a la puesta en marcha.
Esa coordinación también tiene un lado normativo. La instalación eléctrica que alimenta a los equipos de climatización se rige por el DS 8/2019 y sus pliegos técnicos RIC de la SEC —RIC N°02 para tableros, RIC N°04 para conductores y canalizaciones y RIC N°06 para puesta a tierra—, y se declara ante la SEC mediante TE-1. A su vez, el RIC N°14 fija exigencias de eficiencia energética para edificios, y ahí las decisiones de climatización pesan más que ninguna otra: son las que definen cuánta energía consumirá el edificio durante toda su vida útil.