Climatización de recintos de salud · Chile

Climatización de hospitales, CESFAM y centros de salud

Más de 25.800 m² de recintos de salud intervenidos: el Hospital Regional de Copiapó, el Hospital Comunitario de Diego de Almagro, el Instituto de Rehabilitación Teletón de Coquimbo, el Centro de Salud Mental de Ovalle y seis CESFAM. En el Hospital Regional de Copiapó repusimos la calefacción y la ventilación después del aluvión, y recambiamos las manejadoras de aire de seis pabellones. Climatización, ventilación, electricidad y corrientes débiles con un solo responsable.

HospitalesCESFAMPabellonesManejadoras de aireVentilación y presiónRecintos en operaciónAtacama y Coquimbo
Por qué esta página existe

Nuestra experiencia en salud, con los recintos nombrados uno por uno

Cuando un Servicio de Salud, una constructora o una inspección técnica evalúa a un contratista de climatización para un recinto asistencial, lo que necesita es experiencia comprobable, no una declaración genérica. Por eso partimos por lo que se puede verificar: aquí están los recintos, con su nombre, su comuna, su superficie y, cuando corresponde, la constructora con la que trabajamos.

La suma de los recintos de salud con superficie declarada es de aproximadamente 25.800 m²: 8.848 m² en la conservación del Hospital Regional de Copiapó, 5.328 m² en el Hospital Comunitario de Diego de Almagro, 5.180 m² en el Instituto de Rehabilitación Teletón de Coquimbo, 4.555 m² en el CESFAM Emilio Schaffhauser de La Serena y 1.900 m² en el CESFAM Chañaral Alto. A eso se agregan el CESFAM Manuel Rodríguez de Copiapó, el CESFAM Huasco Bajo, el Centro de Salud Mental de Ovalle, el CESFAM Carén de Monte Patria y el CESFAM San Isidro Calingasta. En total, diez recintos de salud, dentro de una trayectoria de más de 27 obras y 62.890 m² intervenidos en más de 20 años.

Lo difícil de un recinto de salud no es el equipo

Un chiller, una manejadora de aire o un sistema de caudal variable son los mismos que se instalan en una oficina corporativa. Lo que cambia por completo es todo lo que rodea a ese equipo: el recinto no se puede apagar, el aire tiene una función clínica antes que de confort, hay recintos que deben estar a mayor presión que el pasillo y otros que deben estar a menor presión, el polvo de la obra es un riesgo sanitario documentado y no una molestia, y la recepción no la firma solo la inspección técnica, sino también la unidad clínica que va a operar ahí adentro.

Por eso el proveedor natural de un hospital no es quien mejor conoce una marca de equipos, sino quien ya trabajó con el edificio lleno de pacientes. Ese aprendizaje no se estudia: se acumula sacando una manejadora de un piso mecánico sin cerrar el pabellón de al lado, coordinando un corte de energía con la unidad que lo va a sufrir, y devolviendo el recinto con el sistema rebalanceado y con el registro que el establecimiento va a tener que mostrar en su próxima acreditación.

Qué solemos ejecutar en un recinto de salud

Obra nueva y ampliaciones —la partida completa de climatización y ventilación de un CESFAM, un centro de salud mental o un hospital comunitario, coordinada con el resto de las especialidades desde el proyecto hasta la recepción. Conservación y reposición —intervenciones sobre recintos que ya están funcionando, planificadas por etapas y por sectores. Recambio de equipamiento —manejadoras de aire, ventiladores y redes de ductos que llegaron al final de su vida útil o que quedaron cortos frente a un cambio de uso. Mantención —programas preventivos y correctivos con el registro que exige el estándar de acreditación. Y, en paralelo, la instalación eléctrica y las corrientes débiles del mismo recinto.

Obras ejecutadas

Los recintos de salud donde ya trabajamos

Hospitales, CESFAM y centros de salud de las regiones de Atacama y Coquimbo, con nombre, comuna y superficie. No publicamos fotografías propias de todas estas obras y preferimos listarlas sin imagen antes que mostrar fotos ajenas.

Copiapó, Atacama · 8.848 m²

Hospital Regional de Copiapó

La obra de salud más grande de nuestro portafolio y la de mayor exigencia operativa: conservación de un hospital regional en funcionamiento. Ahí ejecutamos la reposición de la calefacción y la ventilación posterior al aluvión, y el recambio de las manejadoras de aire de seis pabellones.

ElectricidadClimatización

Superficie8.848 m² intervenidos

Diego de Almagro, Atacama · 5.328 m²

Hospital Comunitario de Diego de Almagro

Hospital comunitario en plena Región de Atacama, donde ejecutamos la climatización completa del recinto. Ahí mismo instalamos además 20 colectores solares térmicos para el agua caliente sanitaria.

ClimatizaciónSolar térmico

Superficie5.328 m² intervenidos

Coquimbo, Coquimbo · 5.180 m²

Instituto de Rehabilitación Teletón

Centro de rehabilitación de alto tránsito diario, con salas de terapia, box de atención y áreas comunes de ocupación intensiva. Climatización y electricidad ejecutadas por CYS.

ElectricidadClimatización

Superficie5.180 m² intervenidos

La Serena, Coquimbo · 4.555 m²

CESFAM Emilio Schaffhauser

El CESFAM de mayor superficie declarada de nuestro portafolio y en nuestra propia comuna base. Centro de atención primaria con box de consulta, procedimientos, farmacia y áreas de espera de alta ocupación. Climatización y electricidad ejecutadas por CYS.

ElectricidadClimatización

Superficie4.555 m² intervenidos

Copiapó, Atacama · Finalizada 2026

CESFAM Manuel Rodríguez

La obra más completa de nuestro portafolio de salud: climatización, corrientes débiles y electricidad, más el sistema solar térmico de agua caliente sanitaria con 12 colectores, central térmica con acumulador y respaldo por resistencia eléctrica y calefones.

ElectricidadCorrientes débilesClimatizaciónSolar térmico

ConstructoraRencoret

Huasco, Atacama · Finalizada 2026

CESFAM Huasco Bajo

CESFAM en la comuna de Huasco, Región de Atacama, en una zona costera donde el ambiente salino condiciona la protección del equipamiento exterior. CYS ejecutó las instalaciones de climatización, corrientes débiles y electricidad.

ElectricidadCorrientes débilesClimatización

ConstructoraHikza Ltda

Ovalle, Coquimbo · Finalizada 2026

Centro de Salud Mental de Ovalle

Centro de salud mental en la Región de Coquimbo, donde el confort térmico y el control acústico del sistema de aire son parte del ambiente terapéutico. CYS ejecutó climatización, corrientes débiles y electricidad.

ElectricidadCorrientes débilesClimatización

ConstructoraRío Limarí

Chañaral Alto, Coquimbo · 1.900 m²

CESFAM Chañaral Alto

Construcción de un CESFAM nuevo en el interior de la Región de Coquimbo, con la climatización ejecutada como parte de la obra nueva y coordinada con el resto de las especialidades.

Climatización

Superficie1.900 m² intervenidos

También hemos trabajado en el CESFAM Carén, en Monte Patria, donde instalamos 5 colectores solares térmicos para agua caliente sanitaria con su circuito primario y su respaldo, y en el CESFAM San Isidro Calingasta. Doce recintos de salud en total, dentro de más de 27 obras ejecutadas.

El caso que mejor explica lo que hacemos

Hospital Regional de Copiapó: reposición tras el aluvión y recambio de manejadoras de seis pabellones

Son dos intervenciones distintas sobre el mismo hospital regional en funcionamiento. Juntas resumen las dos situaciones más exigentes de la climatización de salud: recuperar un sistema dañado por un evento externo y reemplazar equipamiento crítico sin cerrar el servicio.

01

El daño que deja un aluvión

En sus orientaciones técnicas «Establecimientos de Salud Seguros frente a Desastres» (2019), el Ministerio de Salud consigna que los aluviones de marzo de 2015 dejaron severos daños en la infraestructura de establecimientos de salud y que ese evento impulsó al ministerio a fortalecer sus líneas de acción de gestión del riesgo en emergencias y desastres. En un hospital, el agua entra por donde nadie la proyectó: salas de máquinas, tableros, pisos técnicos y recorridos de ductos. El barro no es solo suciedad; es materia orgánica dentro de la vena de aire de un edificio asistencial.

02

Reposición de calefacción y ventilación

Ese fue nuestro encargo en el Hospital Regional de Copiapó: reponer la calefacción y la ventilación del recinto después del aluvión. Una reposición de esta naturaleza no se resuelve secando y encendiendo. La referencia del rubro es clara, aunque no sea normativa chilena: AHRI, la asociación estadounidense de fabricantes de equipos de climatización y refrigeración, recomienda reemplazar, y no reparar, los equipos afectados por inundación, y reemplazar en todos los casos las válvulas y los controles que estuvieron en contacto con el agua, porque la corrosión parte por dentro y no se ve.

03

Lo que se descarta y lo que se recupera

La guía NEMA GD 1 para equipamiento eléctrico dañado por agua —también estadounidense y de carácter voluntario, pero es el criterio que usa el rubro— manda a reemplazar variadores de frecuencia, componentes de estado sólido, relés de sobrecarga, transformadores secos y dispositivos de cableado, y deja como recuperables, previa consulta al fabricante, los tableros, los centros de control de motores y los motores. La aislación de ducto que estuvo en contacto con el agua no se descontamina: se retira. Distinguir una cosa de la otra es lo que separa una reposición seria de un parche caro.

04

Recambio de las manejadoras de seis pabellones

La segunda intervención fue el recambio de las unidades manejadoras de aire de seis pabellones del mismo hospital. Una manejadora de pabellón se cambia cuando ya no alcanza el caudal exigido al recinto, cuando no puede alojar el escalonamiento de filtración que corresponde, cuando la carcasa perdió estanqueidad y el aire se salta el banco de filtros, o cuando hay componentes que sencillamente no son recuperables desde el punto de vista higiénico.

05

Sacar un equipo por un hospital lleno

La parte que no aparece en ninguna especificación técnica es la logística. Hay que definir por dónde entra y sale el equipo, qué pasillos y ascensores se usan, en qué horario, cómo se protege el recorrido, cómo se contiene el polvo y qué pabellones quedan operativos mientras tanto. Eso se acuerda antes con la jefatura de pabellón, con la unidad de prevención de infecciones y con la inspección técnica, y se cumple.

06

Devolver el pabellón, no solo el equipo

Un pabellón se devuelve cuando vuelve a cumplir su condición de operación, no cuando la manejadora enciende. Eso significa reponer el escalonamiento de filtros, verificar caudales, comprobar que el recinto quede a mayor presión que sus recintos colindantes y dejar el registro de lo ejecutado. La verificación final no es un trámite: es lo que permite al establecimiento sostener su autorización sanitaria.

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Recintos de salud
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Pabellones con manejadora recambiada
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De trayectoria
También la obra chica

Remodelaciones y obras menores en recintos de salud

No todo en un hospital es una obra de miles de metros cuadrados. Buena parte del trabajo es remodelar un ala, habilitar oficinas o reponer la calefacción de un sector, con el recinto atendiendo pacientes al otro lado del tabique. Tomamos esas obras con el mismo equipo y el mismo estándar.

Ovalle, Coquimbo

Hospital de Ovalle

Calefacción y electricidad de las oficinas remodeladas del hospital. Obra menor dentro de un recinto en operación, coordinada para no interferir con la atención.

ClimatizaciónElectricidad
La Serena, Coquimbo

Hospital CDT de La Serena

Remodelaciones interiores en el Centro de Diagnóstico Terapéutico: instalaciones eléctricas y de climatización de los recintos intervenidos, ejecutadas por etapas mientras el CDT seguía funcionando.

ElectricidadClimatización

Esa es una diferencia práctica que conviene mirar al elegir contratista: vamos desde los 8.848 m² del Hospital Regional de Copiapó hasta la remodelación de unas oficinas. Muchos contratistas grandes no toman la obra chica, y muchos chicos no pueden con la grande.

La partida por dentro

Qué hace distinta a la climatización de un recinto de salud

Cuatro cosas cambian respecto de cualquier otro edificio: cómo se construye la manejadora, cómo se escalona la filtración, qué presión tiene cada recinto respecto de su vecino y cuántas veces por hora se renueva el aire. Todo lo demás se deriva de ahí.

Manejadoras de aire hospitalarias

No es una manejadora comercial con mejor filtro: cambia el orden interno del equipo. La construcción que se le pide viene del estándar ASHRAE 170 —que en Chile no es ley, pero es la referencia que las propias Fichas de Recintos del MINSAL declaran como base—: dos bancos de filtro, el segundo instalado aguas abajo de todas las serpentinas húmedas y del propio ventilador de impulsión, con superficies de sellado en su interfaz. La carcasa debe impedir el ingreso de agua, resistir la corrosión y permitir el acceso para inspección y mantención, y las bandejas de condensado tienen que drenar de verdad.

Del mismo estándar salen tres reglas que en obra se olvidan seguido: el recuperador de energía va aguas arriba del segundo banco de filtros y no puede transferir aire de extracción al aire de impulsión; la humidificación se hace por vapor o por atomización de agua a alta presión, porque los humidificadores de reservorio o de bandeja evaporativa están vetados en instalaciones de salud; y aguas abajo del filtro final no se admite forro interior absorbente en el ducto.

Escalonamiento de filtración

La filtración hospitalaria se especifica por bancos, no por filtro. Siguiendo el mismo ASHRAE 170, el primer banco —el prefiltro— va aguas arriba de las serpentinas de calor y frío para que todo el aire pase filtrado y las serpentinas se mantengan limpias. El segundo banco, el filtro fino o final, va después del ventilador y protege la red de distribución que ya no puede llevar aislación interior.

Sobre eso viene el filtro absoluto. La Guía de Diseño de Establecimientos Hospitalarios de Alta Complejidad del MINSAL es explícita para pabellón: filtraje de varios pasos, el último de los cuales es absoluto y va ubicado directamente en el difusor, con filtro HEPA de 99,97%. Y todo banco de eficiencia relevante lleva su manómetro o dispositivo de presión diferencial instalado y accesible, porque el filtro se cambia por caída de presión y no por calendario.

Presiones diferenciales

El principio es uno solo: el aire tiene que moverse desde los recintos más limpios hacia los menos limpios. Del lado del pabellón, el Decreto 58 del MINSAL exige presión positiva de aire en el quirófano, y la Guía MINSAL lo explica como protección del campo operatorio frente a contaminaciones externas, con flujo dirigido de lo limpio a lo menos limpio.

Del lado contrario están los recintos donde la fuente de riesgo está adentro y el aire no debe salir. La ficha oficial de cubículo de una cama de UTI del MINSAL especifica presión negativa, y para laboratorios que realizan procedimientos de alto riesgo la Norma Técnica de Tuberculosis exige instalaciones de contención con presión negativa y ventilación direccionada. El diferencial se pierde por retornos no ducteados, filtros cargados, recintos poco estancos y puertas abiertas: por eso el escalonamiento se verifica, no se supone.

Renovaciones de aire por hora

Las renovaciones no miden limpieza: miden con qué rapidez el recinto diluye y barre un contaminante. De ahí salen los tiempos de espera entre procedimientos. Según la tabla de referencia de los CDC, con mezcla ideal, un recinto a 6 renovaciones por hora necesita alrededor de 46 minutos para remover el 99% de un contaminante aéreo, uno a 12 renovaciones cerca de 23 minutos y uno a 20 renovaciones unos 14.

En Chile la cifra exigible para quirófano es 15 cambios por hora con 100% de aire de la intemperie mientras está en uso, según el Anexo N°1 del Decreto 58 del MINSAL. Para el pabellón de cirugía menor, ese mismo anexo baja a 6 renovaciones de aire por hora. Y como piso laboral aplica el DS 594, que pide 20 metros cúbicos por hora y por persona o al menos 6 cambios por hora cuando la renovación es mecánica.

Zonificación: crítico, semicrítico y no crítico

En los manuales de limpieza y de prevención de IAAS de los propios establecimientos es habitual clasificar las áreas en críticas —pabellones, cuidados intensivos, unidades de quemados, salas de aislamiento y recintos donde se hacen procedimientos invasivos—, semicríticas —hospitalización, urgencia y consultas— y no críticas o generales, que son las zonas de tránsito y de apoyo. Conviene saber dos cosas: qué recinto cae en cada categoría lo define cada establecimiento en su propio manual, no una norma nacional con una lista cerrada; y, sobre todo, esa clasificación no es la base con la que se dimensiona el clima. Sirve para conversar con la unidad de prevención de infecciones y para planificar la limpieza.

El dimensionamiento se hace recinto por recinto. En un hospital público chileno, el documento que traduce eso a una lista concreta son las Fichas de Recintos Tipo de las Guías de Diseño del MINSAL, que definen para cada recinto el tipo de ventilación, la presión, los cambios de aire exterior por hora, los cambios de aire totales, la temperatura, la humedad y el filtro principal. Las propias fichas declaran que esos valores se establecen en base al estándar ASHRAE 170-2013 y a las Normas Técnicas Básicas. Si el mandante entrega fichas de recinto, esa es la base de la propuesta técnica y no hay discusión posible.

Zonificar también es poder aislar un sector

Separar sistemas de impulsión, retorno y extracción por departamento —cirugía, obstetricia, laboratorios, patología— no es un lujo de proyecto: es lo que permite intervenir un sector sin apagar el resto del hospital. La Guía MINSAL de alta complejidad recomienda organizar los pabellones en agrupaciones con dobles circulaciones y sistemas de monitoreo, y advierte algo muy concreto para quien ejecuta: si el pabellón no tiene una segunda entrada, tareas menores de mantención implican bloquear toda el área de pabellones colindantes.

Lo mismo vale para el acceso a las salas de máquinas: el proyecto debería permitir llegar a los equipos sin atravesar recintos quirúrgicos ni de cuidados críticos, y dejar espacio no solo para operarlos, sino para reemplazarlos cuando llegue el momento.

La restricción que define el proyecto

Obra en un recinto de salud en operación

Es el miedo número uno de cualquier mandante y la pregunta que aparece en la primera reunión. Un hospital no cierra, un CESFAM tampoco, y el polvo de una obra dentro de un edificio asistencial es un riesgo sanitario documentado. Así lo abordamos.

Evaluación de riesgo antes de partir

Antes de tocar un ducto se define, con el recinto, qué tipo de actividad es —una inspección, un trabajo acotado sobre cielo, una remodelación completa o una demolición— y qué grupo de riesgo tiene el área vecina, que no siempre es la que uno cree: el pasillo de al lado puede ser una unidad de pacientes críticos. De ese cruce sale el nivel de precauciones que rige toda la intervención, y ese nivel se acuerda con la unidad de prevención de infecciones, no lo decide el contratista solo.

Sectorización y barreras

El frente de trabajo se separa físicamente del área asistencial con barreras que llegan hasta el cielo o hasta la losa cuando el cielo se retiró, con todas las pasadas selladas, incluidas las de piso y cielo. En los niveles más exigentes se agrega una antesala para el ingreso de personal, el acopio de equipos y la limpieza de carros antes de salir hacia la zona ocupada.

La zona de obra en depresión

El área intervenida se mantiene a menor presión que los recintos ocupados, de modo que el aire entre y no salga. Para eso se aíslan o se retiran los difusores de impulsión y de retorno de la zona —para no presurizarla y para que el polvo no entre al sistema del edificio— y se extrae con equipos de filtración absoluta, descargando al exterior. La presión se controla con instrumento y con registro, no a ojo.

Control de polvo y de circulaciones

Limpieza diaria del área de trabajo, contenedores lisos con tapa limpiados antes de salir, alfombra atrapapolvo en el acceso y aspiradoras con filtro absoluto en vez de las corrientes. Y algo que se olvida seguido: el material de construcción no atraviesa áreas de pacientes. Se define un acceso, un pasillo y un ascensor para la obra, y se respeta.

Horarios, ruido y vibración

No existe una regla universal que diga que en un hospital se trabaja solo de noche: el horario se define en la coordinación con la unidad clínica. Lo que sí se puede comprometer es cómo se trabaja. Prefabricar fuera del recinto, cortar perfilería y ducto con herramienta de corte en frío en vez de sierra tronzadora, perforar con corona húmeda en vez de percusión y programar las faenas ruidosas con los servicios vecinos son decisiones que bajan el impacto real.

Cierre y devolución del recinto

Las barreras no se retiran antes de la limpieza final, y los equipos de extracción siguen operando un tiempo después de terminadas las faenas que generan polvo. Se revisan las rejillas de impulsión y retorno por acumulación en sus caras superiores, se verifica que el sistema recupere el caudal y las renovaciones de diseño y recién ahí se levanta la contención, con la inspección conjunta de prevención de infecciones e ingeniería del recinto.

Ningún sistema de climatización de un recinto de salud se apaga porque sí. Bajar el caudal de un recinto desocupado es aceptable mientras se mantenga su relación de presión con los recintos vecinos; apagar es una decisión clínica coordinada con el establecimiento, nunca una decisión del instalador.

Marco normativo chileno

Qué exige la normativa chilena, con la fuente a la vista

Hay mucho contenido del rubro que cita normas españolas o estadounidenses como si rigieran en Chile. Esta es la separación real entre lo que es exigible por ley, lo que es criterio de diseño del mandante público y lo que es estándar de referencia.

DS 58/2009 · autorización sanitaria

Es la exigencia de rango legal. El Anexo N°1 del Decreto 58 del MINSAL —promulgado en 2008 y publicado en el Diario Oficial el 18 de mayo de 2009—, Norma Técnica Básica de Autorización Sanitaria para Establecimientos de Salud de Atención Cerrada, fija para el quirófano, en sus requisitos 198 a 202: 15 cambios por hora del volumen de aire con 100% de aire de la intemperie cuando el quirófano está en uso, presión positiva de aire, humedad relativa de 50%, temperatura ambiental de 20 °C más menos 2 °C y aire filtrado. Para el pabellón de cirugía menor, el requisito 289 baja a 6 renovaciones de aire por hora.

Norma General Técnica N°190 de 2017

Aprobada por Resolución Exenta N°894 del 5 de julio de 2017, para la prevención de la infección de herida operatoria. Su artículo 4 hace obligatorias las condiciones de aire del quirófano para toda cirugía mayor, ambulatoria o no, en cualquier prestador institucional: aire filtrado con filtros de alta eficiencia para partículas, HEPA, y recambio de aire con 15 cambios por hora cuando el quirófano está en uso, con 100% de aire de la intemperie.

Guías de Diseño del MINSAL

No son reglamento, pero son el criterio de proyecto de la inversión pública en salud y suelen ser contractualmente exigibles. La Guía de Diseño para Establecimientos Hospitalarios de Alta Complejidad 2020, en su documento D.302 sobre quirófanos complejos, pide presión positiva, flujo dirigido de lo limpio a lo menos limpio, filtro absoluto HEPA 99,97%, humedad en torno al 50% y temperatura entre 18 y 22 °C regulable hasta 28 °C, con un sistema de aire independiente por quirófano.

Fichas de Recintos Tipo

Son el documento que baja todo lo anterior a una lista de recintos con cifras. La ficha PQ_02 de quirófano estándar especifica ventilación mecánica, presión positiva, 15,0 cambios de aire exterior por hora, 15,0 cambios totales, 18 a 24 °C, humedad de 40 a 60% y filtro principal HEPA, y no permite recirculación de aire por unidades de sala. La ficha UPC_01, de cubículo de una cama de UTI, especifica presión negativa, 2,0 cambios de aire exterior, 6,0 totales, 21 a 24 °C, humedad de 30 a 60% y filtro principal MERV 14.

DS 594/1999 · el hospital como lugar de trabajo

Vigente y aplicable al personal, no al paciente. Su artículo 34 exige, cuando la renovación es mecánica, aire fresco y limpio a razón de 20 metros cúbicos por hora y por persona, o una cantidad que provea 6 cambios por hora como mínimo, pudiendo llegar hasta 60 según las condiciones. El artículo 33 obliga a captar los contaminantes en su origen, lo que importa en esterilización y en anatomía patológica, y el artículo 35 limita a 1 metro por segundo la velocidad del aire en las zonas ocupadas.

RIC N°14 de la SEC y acreditación

El pliego técnico RIC N°14 de eficiencia energética para edificios tiene una disposición específica: para recintos hospitalarios nuevos o remodelaciones debe seguirse el estándar ANSI/ASHRAE/IES 90.1. Además obliga, en edificios nuevos, a instalar medición separada del consumo eléctrico del sistema de calefacción, ventilación, aire acondicionado y agua caliente sanitaria, con registro cada 15 minutos como mínimo y capacidad de conservar 12 meses de historial. Por el lado de la acreditación, la característica INS 3.1 del estándar de la Superintendencia de Salud exige un programa de mantenimiento preventivo documentado que incluye expresamente los sistemas de climatización de las unidades y áreas clínicas relevantes.

Dos cosas que conviene decir claramente

Primera: en Chile no existe una norma nacional propia que fije, por sí misma, renovaciones, presiones en pascales y clases de filtro para cada tipo de recinto de salud. El propio MINSAL declara en sus fichas que esos valores se definen en base a ASHRAE 170-2013 y a las Normas Técnicas Básicas. La única exigencia numérica de rango legal chileno es la del quirófano en el DS 58, reforzada por la Norma General Técnica N°190. Fuera del quirófano, el marco legal chileno no fija cifras: las fija el proyecto, con la referencia que el mandante haya adoptado.

Y ahí aparece una diferencia que hay que saber manejar. La norma chilena pide 15 cambios por hora, pero todos de aire exterior. ASHRAE 170-2013 —la edición que las propias fichas del MINSAL declaran como base— pide para el quirófano 20 cambios totales por hora con 4 de aire exterior, admitiendo recirculación filtrada. No son equivalentes ni intercambiables. En una obra pública chilena hay que cumplir la Norma Técnica Básica para la autorización sanitaria y, si las bases o las fichas de recinto invocan ASHRAE 170, cumplir además esa referencia: la condición más exigente por cada parámetro.

Segunda: hay cosas que se venden como exigencias chilenas y no lo son. No hay norma chilena vigente que fije una frecuencia obligatoria de mantención ni de cambio de filtros: la frecuencia la define el prestador en su propio programa. Tampoco hay una obligación legal chilena de certificar o validar periódicamente pabellones con conteo de partículas o ensayos de estanqueidad de filtros; esas prácticas existen en el mercado y en estándares internacionales, pero no como exigencia normativa nacional. Y la acreditación ante la Superintendencia de Salud no exige medir calidad del aire, presión diferencial ni renovaciones: su única exigencia sobre climatización es de mantenimiento preventivo documentado. Preferimos decirlo antes que venderte un cumplimiento que no existe.

En cuanto a la parte eléctrica de la instalación, el marco es el mismo que en cualquier otra obra: DS 8/2019 con los pliegos RIC de la SEC y la declaración TE-1. Lo explicamos en detalle en nuestras guías de normativa eléctrica DS 8/2019 y pliegos RIC y de declaración TE-1 ante la SEC.

Después de la puesta en marcha

Mantención y registro: lo que el recinto tendrá que mostrar

En salud la mantención no es solo una decisión de costo operacional. Es un requisito documental de la autorización sanitaria y una característica evaluada en la acreditación, y sin registro no hay forma de descartar el sistema de aire frente a un problema clínico.

Programa preventivo con responsable

La característica INS 3.1 del estándar de acreditación de prestadores institucionales exige designar un responsable institucional del mantenimiento preventivo de las instalaciones, documentar un programa que incluya expresamente los sistemas de climatización de unidades y áreas clínicas relevantes, y constatar su ejecución. El umbral de cumplimiento es 100%. Nosotros armamos ese programa junto con el recinto y lo dejamos por escrito, con actividades y frecuencias definidas.

Filtros: por caída de presión

El criterio técnico de cambio de filtro no es el calendario, es la caída de presión medida en el manómetro del banco, más la inspección visual del marco por fugas de aire que se salten el filtro. Por eso instalamos y dejamos operativos los instrumentos, marcamos la caída inicial y la final que recomienda el fabricante, y registramos cada cambio con fecha, recinto, banco y clase de filtro instalado.

Registro y limpieza documentada

El Decreto 58 del MINSAL exige que el establecimiento cuente con un procedimiento documentado de limpieza del sistema de climatización, que incluye equipos de aire, filtros y rejillas. A eso agregamos lo que sostiene la operación: limpieza de bandejas de condensado y serpentinas, verificación de presiones en los recintos que tienen relación de presión exigida y rebalanceo cada vez que una intervención altera caudales.

Existe además una norma chilena de referencia voluntaria sobre la materia, la NCh3241:2017 de buenas prácticas para el diseño, armado, instalación y mantención de sistemas de refrigeración y climatización, publicada el 28 de noviembre de 2017. No es obligatoria para establecimientos de salud, pero es un buen marco cuando el mandante quiere un estándar escrito.

Un solo responsable

Las especialidades que acompañan a la climatización

En el CESFAM Manuel Rodríguez de Copiapó ejecutamos cuatro especialidades en el mismo recinto. Esa es la forma en que preferimos trabajar en salud: menos fronteras entre contratistas, menos discusiones sobre de quién era la partida.

Climatización general

Sistemas VRV/VRF, chillers con fan coils o manejadoras, bombas de calor, ventilación mecánica, extracción y presurización, con taller propio de ductos en plancha galvanizada para no depender de terceros en la partida que más condiciona el plazo.

Ver el servicio de climatización HVAC

Instalaciones eléctricas

La alimentación de manejadoras, bombas, chillers y extractores, los tableros que las protegen y la declaración de la instalación ante la SEC, bajo el DS 8/2019 y sus pliegos RIC.

Ver instalaciones eléctricas

Corrientes débiles

Detección de incendios, control de accesos, CCTV, cableado estructurado y telefonía, ejecutados por el mismo equipo. En salud son parte del mismo paquete que la climatización, como en el CESFAM Manuel Rodríguez y el CESFAM Huasco Bajo.

Ver corrientes débiles

Solar térmico para agua caliente

En un recinto de salud el agua caliente sanitaria es condición de operación. Tenemos 37 colectores solares térmicos instalados en tres recintos de salud: el Hospital de Diego de Almagro, el CESFAM Manuel Rodríguez de Copiapó y el CESFAM Carén de Monte Patria.

Ver solar térmico para ACS

Copiapó y la Región de Atacama

Ahí está el Hospital Regional de Copiapó, el CESFAM Manuel Rodríguez, el CESFAM Huasco Bajo y el Hospital Comunitario de Diego de Almagro. Son cuatro de nuestros diez recintos de salud, incluido el de mayor superficie.

Climatización en Copiapó

Obras fuera de nuestras regiones base

Para obras mayores nos movemos fuera de Coquimbo y Atacama con equipo propio y con la coordinación de todas las especialidades, incluida la logística de faena que exige un recinto en operación.

Cobertura nacional
Preguntas frecuentes

Lo que nos pregunta un mandante de salud

¿Pueden ejecutar la climatización con el hospital funcionando?

Sí. El caso de nuestro portafolio que lo demuestra es el Hospital Regional de Copiapó: un hospital regional en funcionamiento donde ejecutamos la reposición de la calefacción y la ventilación posterior al aluvión y el recambio de las manejadoras de aire de seis pabellones. Lo que hacemos en ese escenario es dividir la intervención en etapas acotadas, aislar físicamente el frente de trabajo del área asistencial, mantener la zona de obra en depresión respecto de los recintos ocupados para que el polvo no migre hacia ellos, y acordar por escrito con la unidad clínica y con la inspección técnica qué se interviene cada semana y en qué horario. La secuencia se define antes de partir y se ajusta con el recinto, nunca por cuenta nuestra.

¿Qué pasa con los pabellones mientras se interviene la climatización?

Un pabellón sin su sistema de aire deja de ser un pabellón: pierde la presión positiva, la filtración y las renovaciones de aire que la autorización sanitaria exige. Por eso los pabellones se intervienen de a uno o por grupos pequeños, con el resto operativo, y solo se devuelven al servicio cuando el sistema recupera caudal, presión y filtración. Cuándo se baja cada pabellón es una decisión clínica del recinto, coordinada con la jefatura de pabellón y con el equipo de prevención de infecciones. Nosotros proponemos la secuencia técnica y nos ajustamos a la programación quirúrgica, no al revés.

¿Han hecho recambio de manejadoras de aire en pabellones?

Sí. En el Hospital Regional de Copiapó ejecutamos el recambio de las manejadoras de aire de seis pabellones. Es un trabajo distinto a instalar una unidad nueva en obra nueva: hay que sacar el equipo antiguo y entrar el nuevo por un edificio en funcionamiento, resolver la conexión a los ductos y a las redes de agua y de electricidad existentes, reponer el escalonamiento de filtros que el recinto necesita y dejar cada pabellón rebalanceado antes de devolverlo. En el mismo hospital ejecutamos también la reposición de la calefacción y la ventilación posterior al aluvión.

¿Trabajan con Servicios de Salud y con constructoras?

Con ambos. Buena parte de nuestras obras de salud llega como especialidad dentro del contrato principal de una constructora: el CESFAM Manuel Rodríguez de Copiapó con Rencoret, el CESFAM Huasco Bajo con Hikza Ltda y el Centro de Salud Mental de Ovalle con Río Limarí. También intervenimos recintos que ya están en operación, como el Hospital Regional de Copiapó. Estamos acostumbrados a la documentación, a los estados de pago y a las recepciones por etapas que exige un mandante público.

¿Qué exige la normativa chilena para la climatización de un pabellón?

La exigencia de rango legal está en el Anexo N°1 del Decreto 58 del MINSAL, publicado en 2009: la Norma Técnica Básica de autorización sanitaria para establecimientos de atención cerrada. Para el quirófano pide un sistema que permita 15 cambios por hora del volumen de aire con 100% de aire de la intemperie cuando el quirófano está en uso, presión positiva de aire, humedad relativa de 50%, temperatura ambiental de 20 grados Celsius más menos 2, y aire filtrado. Sobre eso, la Norma General Técnica N°190, aprobada por Resolución Exenta N°894 del 5 de julio de 2017, refuerza dos de esas condiciones para todo quirófano donde se realice cirugía mayor, ambulatoria o no: aire filtrado con filtros de alta eficiencia para partículas, HEPA, y los 15 cambios por hora con 100% de aire de la intemperie mientras el quirófano está en uso. Para el pabellón de cirugía menor, ese mismo anexo exige 6 renovaciones de aire por hora.

¿Cada cuánto hay que hacer mantención al sistema de climatización de un recinto de salud?

No existe una frecuencia fijada por norma chilena, y conviene desconfiar de quien afirme lo contrario. Lo que sí es exigible es que exista un programa y que quede registro. El Decreto 58 del MINSAL pide que el establecimiento cuente con un procedimiento documentado de limpieza del sistema de climatización, con equipos de aire, filtros y rejillas. El estándar de acreditación de la Superintendencia de Salud, en su característica INS 3.1, exige un programa de mantenimiento preventivo documentado que incluye expresamente los sistemas de climatización de unidades y áreas clínicas relevantes, con un responsable designado y con ejecución constatable. La frecuencia la define el prestador en ese programa. Nosotros la proponemos según el recinto y entregamos el registro que después el establecimiento tiene que mostrar.

¿Se hacen cargo también de la electricidad que alimenta los equipos?

Sí, y esa es la razón por la que muchas obras de salud nos llegan completas. CYS es contratista de climatización y de electricidad a la vez, y también de corrientes débiles. Cada manejadora, cada bomba, cada extractor y cada unidad exterior necesita alimentación, protecciones dimensionadas y espacio reservado en el tablero; cuando esas partidas las llevan contratistas distintos aparecen equipos instalados esperando energía. En el CESFAM Manuel Rodríguez de Copiapó ejecutamos climatización, corrientes débiles, electricidad y además el sistema solar térmico de agua caliente sanitaria.

¿En qué regiones de Chile ejecutan obras de salud?

Nuestra base está en La Serena y ejecutamos de forma habitual en las regiones de Coquimbo y Atacama, que es donde está la mayoría de nuestros recintos de salud: Copiapó, Diego de Almagro, Huasco, La Serena, Coquimbo, Ovalle, Monte Patria, Chañaral Alto y Calingasta. Para obras mayores nos movemos fuera de esas regiones con equipo propio y con la coordinación de todas las especialidades.

Recursos

Guías técnicas de normativa

Explicamos la normativa chilena que aplica a cada proyecto, con las fuentes oficiales a la vista.

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