1. Visita y censo
Levantamos cada punto: tipo, potencia, altura, estado, horas de encendido y qué izaje necesita.
Un galpón con la mitad de las campanas apagadas a nueve metros, un condominio con la escalera a oscuras hace meses, un local que paga una cuenta que no calza con su tamaño. Hacemos las dos cosas: el recambio con el ahorro calculado sobre tus números, y la mantención de lo que ya tienes.
Unos nos llaman para bajar la cuenta y otros para que se prendan las que están apagadas. Casi siempre terminamos haciendo las dos: al subir a cambiar una luminaria quemada queda a la vista todo lo demás.
Mantenemos sin importar la marca ni quién instaló. Y si tienes contrato de mantención con nosotros, tu emergencia se atiende en 24 horas.
Todos ofrecen el recambio, porque es la venta grande. Después nadie vuelve, y el alumbrado se degrada solo hasta que un día alguien nota que se ve oscuro.
Uno de los requerimientos que nos llegó hace poco fue exactamente ese, desde La Cruz, en la zona de Quillota: no un proyecto nuevo, sino mantención de luminarias ya instaladas. Es un pedido común y mal atendido, porque para quien vendió el recambio no es un negocio atractivo y el eléctrico de turno no tiene el equipo.
El motivo de fondo es simple: en alumbrado el costo no está en la luminaria, está en llegar a ella. Reponer un foco a dos metros y medio lo hace cualquiera con una escala. Reponer una campana a nueve metros en una nave con racks abajo es otro trabajo: izaje, corte y bloqueo del circuito y área delimitada. Subir una vez a cambiar seis luminarias cuesta una fracción de subir seis veces.
Mandan la altura de montaje y lo que hay abajo: alza hombre o plataforma cuando el piso es firme y hay espacio para maniobrar, andamio o escala certificada cuando el pasillo no da. Se define en la visita, porque cambia el plazo y el valor.
Antes de que alguien suba, el circuito se corta y se bloquea en el tablero, y abajo se delimita el área. Ningún punto se energiza mientras haya alguien arriba.
Se programa por sector y por frecuencia: en cada ronda se repone todo lo apagado de esa zona. Agrupar es lo que hace que el metro de altura deje de ser caro.
En bodegas y estacionamientos no se puede cortar en horario de trabajo. Coordinamos fuera de horario o por sectores, con el corte acotado a la zona intervenida.
Nadie puede decirte cuánto vas a ahorrar sin ver tu instalación. Lo que sí se puede es mostrarte la cuenta completa para que la revises tú.
| Dato que se levanta | De dónde sale | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Potencia instalada hoy | Censo punto por punto | Base del consumo actual, y el número que más se subestima |
| Horas de encendido | Turnos, fotocélula o temporizador | Tres turnos y dos horas al día no se comparan |
| Tarifa eléctrica | Tu boleta o factura | Convierte el consumo en pesos |
| Potencia del recambio | Luminaria propuesta por punto | Da el consumo nuevo y la diferencia mensual |
Con esos cuatro datos sale el consumo actual, el proyectado, la diferencia mensual y en cuánto tiempo el recambio se paga. Una cuenta que puedes revisar línea por línea.
Al bajar la potencia instalada, los circuitos quedan muy por debajo de su protección: a veces eso libera capacidad y a veces obliga a ajustar el tablero. Como fabricamos tableros en taller propio, lo vemos en el mismo levantamiento: así trabajamos los tableros.
Es el punto donde más proyectos se diseñan como si nada hubiera cambiado, y donde más caro sale corregirlo después.
La Norma Lumínica, el DS N°1 de 2022 del Ministerio del Medio Ambiente, rige en todo el país desde octubre de 2024 y regula cuánta luz puede escapar del alumbrado de exteriores, de qué color y hasta qué hora. Alcanza al alumbrado peatonal, vehicular, industrial, deportivo, ornamental y publicitario, y también a las luminarias bajo techumbres sin muros, el caso de muchos galpones. Un recambio en un patio o una cancha no se resuelve con la luminaria más barata del catálogo: acá explicamos el DS 1/2022 artículo por artículo.
Adentro manda lo contrario: que el nivel de iluminación sea el adecuado para la tarea. Un recambio que baja el consumo pero deja un taller mal iluminado no es ahorro, es un problema de seguridad.
Casi todos los proyectos que salen mal partieron cotizando sin contar las luminarias.
Levantamos cada punto: tipo, potencia, altura, estado, horas de encendido y qué izaje necesita.
Consumo actual, proyectado, diferencia mensual y valor del trabajo, desglosado por sector.
Fecha cerrada, corte acotado al sector, izaje en terreno y trabajo fuera de horario si hace falta.
Se define la frecuencia de las rondas por sector, y cada visita deja su orden de trabajo firmada.
Es un trabajo eléctrico de obra: llevamos gente, herramienta y equipo de izaje al lugar.
Nuestra base: oficinas y taller propio de tableros en La Serena. De aquí salen las cuadrillas a la región, incluidas las comunas del interior como Andacollo.
Electricidad en La SerenaNos han llegado requerimientos de luminarias en La Cruz y Quillota, y de tablero en Valparaíso. Trasladamos equipo a esas obras.
Electricidad en ValparaísoTenemos equipo propio en Santiago: las rondas y los recambios los coordina nuestra gente.
Electricidad en SantiagoMándanos la ubicación, la cantidad de puntos y la altura de montaje: así trabajamos las obras fuera de la región.
Depende de tres números que salen del censo: la potencia instalada hoy, las horas de encendido y lo que pagas por kilowatt hora. Con eso sale el consumo actual, el del recambio y la diferencia mensual. No publicamos un porcentaje genérico: una bodega de tres turnos y una sala de dos horas al día no se parecen en nada.
Se cotiza según el trabajo, y por eso no publicamos un precio. El valor lo mueven la cantidad de puntos, el tipo de luminaria, la altura y el izaje que pida, y si se trabaja dentro o fuera de horario. Con el censo hecho, la cotización llega desglosada por sector.
Sí. Es la misma política que aplicamos en climatización: mantenemos sin importar la marca ni quién instaló. En alumbrado es lo habitual, porque el recambio suele haberlo hecho un tercero años antes y hoy nadie tiene el registro.
Con el izaje que corresponda a la altura y al piso disponible: alza hombre o plataforma cuando hay superficie firme para maniobrar, andamio o escala certificada cuando el pasillo no da. Antes de subir se corta el circuito, se bloquea en el tablero y se delimita el área abajo.
Depende del estado del cuerpo. Si la carcasa está sana y bien sellada, cambiar el tubo o el módulo es más rápido y más barato. Si está oxidada o quemada por dentro, cambiar solo la ampolleta es botar plata: en pocos meses hay que subir de nuevo.
Sí, y en condominios y municipios suele ser la única forma de que avance. Se parte por el sector donde el ahorro es mayor o el riesgo más alto, y con ese ahorro se financia la etapa siguiente.
Sí. En trabajos eléctricos de obra trasladamos equipo y materiales, así que la cobertura es más amplia que en los servicios domiciliarios. Nos han llegado requerimientos desde Andacollo, desde La Cruz y Quillota y desde Valparaíso, además del equipo propio en la Región Metropolitana.
Cuéntanos qué tipo de instalación es, cuántas luminarias tienes, a qué altura están y si buscas recambio, mantención o las dos cosas. Con eso coordinamos el censo.