1. Nos escribes con tres datos
Comuna, cuántos equipos son y si es departamento, casa u oficina. Si mandas una foto de dónde quedó la unidad exterior, mejor todavía.
Hacemos mantención a cualquier marca, sin importar quién instaló el equipo, con equipo propio en la Región Metropolitana. Coordinamos con la administración, trabajamos en la ventana horaria que te sirva y entregamos una orden de trabajo firmada.
Una mantención no es pasarle un paño al filtro. Es una rutina sobre la unidad interior, la exterior y el circuito que las alimenta, y termina con el equipo probado delante de ti.
Si sale en la visita, te lo decimos con el equipo abierto. No cobramos nada sin tu visto bueno.
No publicamos un precio de mantención: depende de cuántos equipos hay, de qué tipo son y de dónde están instalados. Mándanos esos tres datos por WhatsApp y te llega la cotización.
En Santiago la mayoría de los equipos no está en una casa con patio: está en un piso 14, con la unidad exterior colgada de la fachada o metida en un balcón, y con un reglamento de copropiedad de por medio. Estos son los cuatro puntos donde se cae una mantención mal coordinada.
Es la parte que casi nadie limpia y la que más se ensucia. En un balcón hay que trabajar con el agua controlada para no mojar el piso de abajo. Si está colgada en la fachada o en un nicho técnico, hay que llegar con el medio adecuado y con arnés, no estirando el brazo desde la ventana. Cuando el acceso no es seguro, te lo decimos antes y coordinamos otra forma de llegar.
No basta con que tú nos abras la puerta. Hay que avisar a la administración, dejar el nombre de los técnicos en conserjería, reservar el ascensor de servicio si subimos escalas o herramienta y respetar el horario que permite el reglamento. Ese trámite lo hacemos contigo: te mandamos los datos de la cuadrilla para que los entregues, y llegamos con todo avisado.
Muchos edificios permiten trabajos solo de lunes a viernes en horario acotado, y algunos los sábados hasta el mediodía. Eso obliga a planificar cuántos equipos alcanzan. Preferimos decírtelo al cotizar y no dejar equipos a medias porque se acabó la hora permitida.
Dejar el clima detenido tres horas un martes a las once no es una molestia menor: es una sala de reuniones inutilizable o un piso entero incómodo. Trabajamos por zonas y fuera del horario de mayor uso —temprano, al final de la tarde o el fin de semana— para que no quede un piso completo sin clima al mismo tiempo.
Aquí el verano es largo y duro, y el equipo pasa muchas más horas al día funcionando. Por eso un condensador con polvo se nota antes: enfría menos, el compresor trabaja más rato para llegar a la misma temperatura y la cuenta de la luz sube sin que nadie cambie nada. En un departamento con ventanal al poniente, la diferencia entre un equipo limpio y uno sucio se siente la misma semana.
Si tu edificio u oficina tiene algo más grande que un split —VRV, manejadoras o ventilación— también lo vemos: revisa la mantención de sistemas VRV y VRF o el detalle de climatización en Santiago.
Sin visitas para cotizar y sin rangos de semanas.
Comuna, cuántos equipos son y si es departamento, casa u oficina. Si mandas una foto de dónde quedó la unidad exterior, mejor todavía.
Te pasamos el nombre y la cédula de los técnicos para la conserjería, confirmamos la ventana horaria del reglamento y dejamos fecha con día y hora.
Se protege el piso, se hace la rutina en cada equipo y se prueba delante de ti. Si aparece algo fuera de la mantención, se informa en el momento con su valor.
Queda por escrito qué equipo se atendió, qué se hizo y qué quedó observado. Es tu respaldo ante la administración o ante el dueño de la oficina.
La orden de trabajo es un registro del servicio, no un certificado normativo. Si necesitas documentación eléctrica formal, eso es otro trabajo: lo vemos en mantención eléctrica en Santiago.
El mismo servicio, programado en el año, con una ventaja que no podemos ofrecerle a quien llama por primera vez.
Si aún no tienes contrato y tu equipo falló, igual escríbenos: te agendamos según disponibilidad. Cómo funciona la atención de emergencia.
Hay síntomas que se arreglan con una mantención y otros que no.
Una vez al año como mínimo, y mejor antes de que empiece el calor fuerte, no en pleno enero. En una oficina donde funciona todos los días, o en un departamento donde también se usa en invierno para calefaccionar, conviene dos veces al año. La señal más simple es el filtro: si está gris, ya pasó el momento.
Sí. Hacemos mantención a todos los equipos, sin importar la marca ni quién los vendió: da lo mismo si lo dejó la inmobiliaria, si lo instaló otra empresa o si venía con la oficina que arrendaste. En la orden de trabajo queda registrado el estado en que lo recibimos.
En la mayoría de los casos sí, y es el trabajo que más hacemos en Santiago. En un balcón o en un nicho técnico accesible se resuelve en la misma visita. Si quedó colgada en la fachada sin acceso seguro, necesitamos verlo antes: puede requerir otro medio de acceso o autorización de la administración. Manda una foto y te decimos.
Depende de cuántos equipos son, de qué tipo y de cómo es el acceso: no es lo mismo un split en un balcón que ocho equipos en dos pisos de oficina con horario acotado. Por eso no publicamos un precio. Te lo cotizamos con esos datos, sin cobrarte una visita previa.
Hacemos recarga de gas refrigerante, pero no la damos por hecha antes de medir. Si falta carga, buscamos por dónde se está yendo: un equipo sellado no consume gas, así que si bajó es porque hay una fuga. Te decimos qué encontramos y qué vale, y decides tú.
Trabajamos por zonas y en la ventana horaria que te sirva: si el edificio lo permite, entramos temprano, al final de la tarde o el fin de semana. Si hay que hacerlo en horario de oficina, dividimos los equipos en grupos: se hace una zona, se prueba, se entrega andando y recién ahí pasamos a la siguiente.
Te entregamos una orden de trabajo firmada por cada visita, con qué equipo se atendió, qué se le hizo y qué quedó observado. Sirve de respaldo para la administración, el comité o el dueño de la oficina. Eso sí: una orden de trabajo es un registro del servicio, no un certificado normativo. Si necesitas documentación eléctrica formal, es un trabajo distinto.
Cuéntanos en qué comuna estás, si es departamento, casa u oficina, cuántos equipos son y dónde quedó la unidad exterior. Con eso te cotizamos y te damos fecha. Respondemos dentro del día hábil.